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Construyendo una imagen respetada

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chicas en ordenadores

Las start-ups ofrecen a menudo productos que pueden resultar verdaderamente útiles y valiosos para sus potenciales clientes. Basados en tecnologías eficientes, o en descubrimientos eficaces, son productos que pueden resolver las necesidades de esos potenciales clientes o atender sus deseos de manera más satisfactoria que las alternativas existentes. Sorprende por ello el número de ocasiones en que la innovación ofrecida por estas start-ups no llega a obtener el beneplácito de esos potenciales clientes en forma de compras.

Es ésta una problemática que ya ha sido ampliamente analizada para una muestra significativa de start-ups y ello nos permite explicar qué ocurre en realidad en la mayoría de estos casos.

Ocurre en primer lugar que la mayoría de estos potenciales clientes son reacios al cambio, y sólo se decidirán a comprar la propuesta innovadora cuando la start-up haya sido capaz de configurar una propuesta de valor sólida, que atienda a todos los parámetros relevantes para el potencial cliente. La respuesta del mercado nos sugiere cómo abordar esta problemática.

Aún en el caso de que la propuesta de valor configurada por la start-up sea sólida, el éxito no está asegurado. De hecho, la mayor parte de los fracasos de nuevas empresas hay que achacarlos a la incapacidad de estas start-ups para comunicar las bondades de su oferta. La dificultad para comunicar de manera efectiva con los potenciales clientes es sistemáticamente minusvalorada por muchos emprendedores. No es pues de extrañar que muchas de estas start-ups fracasen, pese a contar con productos capaces de satisfacer a sus clientes. Manuel Pérez Alonso, de Imegen, se apoya en su larga experiencia emprendedora para confirmarnos cuán trascendente es invertir en una comunicación efectiva.

Esta dificultad para comunicar proviene básicamente de dos hechos. El primero es que la comunicación no es un hecho espontáneo, exige un esfuerzo por parte de la empresa que trata de comunicar.

El segundo hecho a considerar es que la comunicación tiene sus reglas. Cuando alguien trata de comunicar sin tener presentes estas reglas puede acabar comunicando algo distinto a lo que pretendía comunicar, incluso algo contradictorio.

Veamos estos hechos con algo más de detalle y busquemos soluciones. Accede gratuitamente al Kit completo en ver on line o solicítalo en contacto.